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Foto de Caleb Roegnik bajo licencia CC-BY

En el ámbito creativo necesitamos personajes sólidos a diario. Ya sea para un relato, un juego, un customer journey o incluso una sesión fotográfica. ¿Cuál es la mejor forma de construir un personaje sólido y creíble? En este primer post os daré las claves básicas que os ayudarán a empezar a saber cómo crear un buen personaje: “personajes sólidos”

Para empezar, hay que diferenciar dos tipos de personaje: el personaje redondo, que es aquel que evoluciona, y el personaje plano, que responde a un arquetipo y cumple unos patrones. En otras palabras, el redondo sufre cambios durante la historia y el plano acaba igual que empieza. Desde finales del siglo XIX, los personajes mas valorados de la literatura han sido los redondos por la proliferación de la novela psicológica, basadaen el desarrollo del personaje acercándolo cada vez más al comportamiento “natural” del ser humano, entrecomillo porque desde que está en una obra artística deja de ser real, y no debe intentarlo.

Personajes redondos vs arquetipicos

Durante mucho tiempo los personajes planos han sido criticados injustamente en favor de los redondos, mucho más modernos, aunque tienen sus raíces en el Quijote. Esto es debido al abuso de arquetipos en toda la literatura.

Desde el principio de los tiempos todos los personajes han sido planos. Un personaje arquetipico siempre cumple el mandato que tiene asignado. De esta forma el héroe siempre será un héroe y el villano siempre será un villano. Como podéis ver son los personajes que se utilizan para las historias clásicas. A finales del XIX, al mismo tiempo que se desarrolla la psicología, se empieza a reivindicar el personaje redondo másparecido al ser humano. A su vez, es ahí cuando se empieza a reivindicar la importancia del Quijote, uno de los primeros personajes que sufre cambios durante el desarrollo de su historia (ya lo saben, Quijote se “Sanchifica” y Sancho se “Quijotiza”).

Eso no quiere decir que los personajes arquetipicos no se utilicen ya. Muchas veces están un poco más trabajados e incluso intentan disfrazarse de personajes redondos, pero no logran engañarnos. Batman sufre desde que matan a sus padres e intenta constantemente colgar el traje, pero no es más que un héroe clásico que se niega a esa llamada. ¿Alguien duda que cumplirá con su obligación de ayudar al desvalido? Y si probáis a cambiar el nombre de Batman por el de Spiderman y “padres” por “tío Ben” en la frase anterior, sigue teniendo validez.

¿Cúando es mejor usar arquetipos?

  1. Siempre que la extensión de la obra no nos permita desarrollar el personaje. Un personaje redondo necesita de un arco de desarrollo para justificar sus acciones y muchas veces no disponemos de tiempo. En ese caso podemos recurrir a un arquetipo, es decir a un personaje que con solo verlo sepamos de donde viene y a donde va. Es mejor recurrir a un personaje plano que quedarnos a medias en el desarrollo de uno redondo y caer en el esperpento.
  2. Ahorrar tiempo y trabajo. Si en un cortometraje, cuento o proyecto ponemos una niña perdida en el bosque y un lobo, nos ahorramos el trabajo de presentación de personajes, y la creación de la psicología de los mismos. Y lo más importante, vamos a ahorrársela al lector.
  3. Apoyar apersonajes redondos. Es habitual completar una novela, película, serie o cualquier obra en la que los personajes son redondos con personajes arquetipicos, por ejemplo el barbero y el cura del Quijote.
  4. Sinceramente el personaje me importa un bledo. Uno de los sitios donde más se utilizan los personajes planos es en la ciencia ficción y la fantasía. Lo importante en este tipo de historias es la situación y no los personajes en si mismos. Ojo, no confundir con novelas de personaje ambientadas en un entorno de ciencia ficción o fantástico, que también las hay.

En resumen, los dos tipos de personaje son validos y tienen una función, solo tendremos que saber qué queremos usar en cada momento para no matar moscas a cañonazos. En el próximo articulo hablaremos sobre los principales arquetipos.