En la primera parte de este post expliqué el significado de “Saturación de estímulos“. Este post servirá para entrar en materia y comprender a qué nos referimos con las musas de la creatividad.

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Foto de r2hox bajo licencia Creative Commons (BY-SA), Graffiti de David Pintor.

Decían los griegos que un artista estaba en línea directa con lo divino durante su proceso creativo. De ahí nace el concepto de las musas. De las musas habla también Stephen King en Mientras escribo, como un “demonio cabrón” (sic) que viene cuando quiere. Sea como sea, lo importante es que debemos estar preparados en ese momento para anotar lo que nos quieren decir. ¿Por qué nos viene la inspiración cuando vemos el trabajo de otros? Pues porque las musas vienen de la mano. Como dice Julia Cameron: “No se puede estimular o activar un cerebro artístico solo con palabras, pues es sensorial… Esta es la materia de la magia y la magia es la sustancia del arte“. Y por eso te daremos unos consejos para captar mejor el momento:

Una vez que hayas sentido una emoción, sea la que sea, piensa en qué imágenes te evoca y anótalas. Pero ojo, hay que hacerlo sin la presión de hacer algo con ellas, pues quizás no sirvan para nada. Lo más importante no es lanzarse a escribir todo, sino dar a la idea un par de vueltas y anotarla cuando la tengamos clara. Vale incluso un teléfono móvil. Yo uso una aplicación llamada Evernote, que permite hacer anotaciones y tenerlas guardadas en cualquier dispositivo. Otra buena (y clásica) solución es utilizar una grabadora de voz. Y como no, el mejor método de toda la vida es la nota de papel. Sea lo que sea, el caso es que no pierdas la síntesis de lo que nos ha venido a la cabeza.

Es vital que la nota sea clara y concisa, que pasado el momento nos recuerde en qué estábamos pensando. Tengo en casa muchas libretas en las que se pueden leer cosas como: “Drogadictos de Edimburgo”. En su momento me parecía una idea genial, pero el tiempo ha demostrado que es demasiado escueto para que me sirva de algo… y quizá si la nota hubiera sido más detallada se habría convertido en Trainspotting. La idea debe quedar lo bastante clara como para tirar del hilo y sacar una historia completa. Si quieres trabajar un diseño, ilustración o foto, el boceto debe ser tan explicativo como sea posible para después continuarlo.

Es interesante anotar también el concepto que quieres tratar. Sirva de ejemplo: “Impotencia ante la autoridad: Una bola de demolición se destroza al intentar tirar un edificio público“. De esta manera, cuando retomes la imagen sabrás sobre que querías trabajar. Hay gente a la que le gusta la forma sobre el fondo. Yo siempre he pensado que ambas deben ir asociadas, y si tengo que elegir prefiero el fondo sobre la forma, la mejor forma de anotar la irás descubriendo por ti mismo.

¿Cómo son esas imágenes e ideas que (se supone) me tienen que venir? Cada uno las tiene de una forma, pero no tienen porque ser algo claro o nítido. Puedes estar pensando en un campo verde de colores reflectantes que va cambiando de color según le da la luz, y desde ahí se pueden sacar hilos de lo que queremos transmitir. Lo importante son las ideas potenciales.

Creo que de momento eso es todo. Ahora os invito a que el próximo día que asistáis a un espectáculo os llevéis vuestra libreta y toméis algunos apuntes inspiradores. Mientras tanto, podéis hacer algo en casa. Voy a enumerar algunos ejercicios para que os sirvan como idea:

  1. Buscar una galería de fotografías de manera aleatoria mientras escuchamos un monólogo o, en su defecto, el dialogo de alguna película.
  2. Ir al museo con cascos y escuchar una pieza musical sin letra delante de un cuadro. Puedes repetirlo varias veces, siempre con la misma canción y el mismo cuadro hasta que todo tenga sentido.
  3. Cerrar las ventanas y persianas y oír una canción completamente a oscuras, prestando mucha atención a la letra.
  4. Poner una canción y un vídeo al azar (sin sonido) que no tengan relación entre si. Abajo dejo un ejemplo: lanzad el primer vídeo, quitad el sonido y lanzad el segundo vídeo mientras véis el primero.

Estas son mis ideas, seguro que vosotros sois capaces de desarrollar un método mucho mejor y que os funcione.

Ahora: ¡Cread, cread malditos!